domingo, 27 de febrero de 2011

LA GENTE ES GILIPOLLAS

Hoy la crítica que os traigo no tiene nada de humor y tiene que ver con una experiencia que tuve el otro día.

Con el paso de los años y a medida que me voy haciendo más mayor, me voy dando cuenta de que la gente es gilipollas del culo y no hay vacuna en el mundo que pueda curar eso. Lo que voy a contar a continuación, es producto de que los españoles estamos acostumbrados a que "alguien" nos saque siempre las castañas del fuego, si no, lo único que sabemos hacer es quejarnos y patalear. "Pa ir a mear y no echar gota".

Un español... básicamente.

Producto de la desesperación por no encontrar empleo, he empezado a quedar con distintos orientadores  laborales. El primero al que fui fue en una oficina de Palma sita en Son Gotleu, el resultado fue lo que puedes esperar de lugares como éstos, nada del otro mundo. Dicen que te ayudan a buscar curro y no es del todo mentira, el problema reside en la cantidad  de gente que busca empleo por las pocas ofertas laborales que hay. Aun así, la orientadora fue muy amable y concisa en lo nos explicó, además de practicamente obligarme a inscribirme en varios cursos. La experiencia en definitiva, no fue mala en esta oficina.

Lo que os cuente a continación posiblemente,me haga parecer como una persona intolerante y de poca paciencia, pero lo que mis ojos vieron y mis oídos oyeron en esa sala, fue más fuerte que yo.

En esta ocasión, la orientadora era del SOIB pero cubría las zonas de mi lugar de residencia y alrededores.
Quedamos a las 11:00 para hacer una primera presentación en grupo, que es lo que se suele hacer en estos casos, y después de la orientadora nos conozca mejor, nos deriva con otra persona en una entrevista personal. Volvamos a la primera presentación. Llegó la orientadora y nos hizo pasar a todos a la biblioteca, que es lo que utilizan como sala de reuniones, fuimos pasando todos y sentandonos aleatoriamente en las sillas que había alrededor de una gran mesa. Eramos cuatro chicos y cuatro chicas, así dio comienzo "la clase".

En principio todo bien, la orientadora se expresaba dentro de sus posibilidades, pero más o menos bien. El problema empezó cuando la gente que habíamos empezó a hablar, más que hablar empezaron a despotricar sobre cualquier problema que tenían. Si no tenían trabajo se quejaban, si tenían impotencia se quejaban, si la gasolina subía se quejaban.... lo peor de todo no era el expectaculo deleznable y bochornoso que estaban dando, lo peor de todo era que estaban descargando toda su incompetenci e ineptitud contra la que menos culpa tenía: La orientadora laboral que estaba allí para ayudarnos a buscar trabajo o al menos, darnos los medios y la informacion. O por lo menos yo estaba allí, por eso mismo.
A continuación os voy a poner una de las conversaciones (totalmente verídicas) entre la orientadora y las dos personas que se estaban quejando... a quien no tocaba, por cierto para identificar a cada uno, pondremos unos sobrenombres a estos dos personajes, como por ejemplo: Soplapollas y Soplapollas2:

 -Soplapollas: Pues a mi me han llamado para impartir clases de fontanería..                                                                                                                                                                               
-Orientadora: ¿Y cuando empiezas?
-Soplapollas: No me han avisado más                                                                                                                                                 -Orientadora: ¿Y por qué no llamas tú?
-Soplapollas: Pues... pues... porque estoy enfadado con ellos y ya no me apetece llamar
-Orientadora: .........
-Orientadora: Pero con cabreo no solucionas nada
-Soplapollas: Es que no tengo dinero para llamar al fijo de la oficina
-Orientadora: Se que la cosa está mal, pero una llamada a un fijo cuesta unos 15 ctms
-Soplapollas: Es que sino no tengo para tabaco...
-Orientadora: .......................................
Aquí entra soplapollas2
-Soplapollas2: Pues yo voy al comedor social y solo me dan arroz, aceite, leche, azúcar etc...
-Orientadora: Bueno de momento es algo y vamos a estudiar alguna otra solución
-Soplapollas2: Lo que voy a hacer, es pintarme la cara de negro, que así seguro me dan de todo como a esos putos negros.
-Orientadora: ................???????????????????

En fin queridos toxicómanos, ésto es lo que tuve que aguantar durante casi una hora: quejas, frustraciones y comentarios xenófobos. Aun siguió durante un largo tiempo más, pero yo harto de escuchar todas esas memeces (que se deben contar en el psicólogo y no aquí), di un golpe en la mesa, me levanté y me dirigí hacia la salida, ante la cara de asombro de todos los asistentes, a lo que se me acercó la orientadora con cara de complicidad y me preguntó si quería otra cita personal, a la que contesté que sí.

Lo que vengo a decir es que como no haya alguien haciendo nuestras cosas por nosotros, lejos de poner solución nos enredamos en quejas, insultos e improperios al que tienes más cerca, en vez de  intentar buscar solución. Vergüenza de pais en que vivimos.

Un saludo a todos y agur.

1 comentario:

Daniel dijo...

ya es hora que te comente alguien.

Si es verdad que en españa el deporte que más practicamos es quejarse, pero la gente que viste en esa reunión son más especiales, son gente sin estudios, seguramente de calle, y imbecil en general, es la gente que menos trabajo tiene y por eso acuden a orientadores y tal aunque sea para para quejarse.

Pero eso no es la persona media en españa, hay bastante gente también con dos dedos defrente.

Venga que te vaya bien, suerte.